A solicitud de la mesa técnica de la Coordinadora por la Jornada Laboral de 40 horas sin pérdida de salario, formada por los dirigentes sindicales Miguel Nazal de Sindicatos de la Construcción, Nicole Cossio de Fetracall, Marco Delgado de Sindicato Ripley Viña, Ignacio Ramírez de la Asociación de funcionarios de la Defensoría Penal Pública, y Luis Nino Mundaca de la Federación Nacional de Sindicatos de las y los Trabajadores de Heineken CCU, el reciente 30 de marzo se realizó una reunión con las autoridades de Gobierno para tratar este ámbito de importancia cardinal para la clase trabajadora.
Tras la cita, se informó que en los próximos días se enviará desde el Ministerio del Trabajo al Parlamento la agenda legislativa que tiene esta secretaría de Estado, entre las que se cuenta el impulsar el proyecto de ley de reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales que está detenido hace dos años en el Senado.
La decisión fue dada a conocer por la titular del ramo, Jeanette Jara. Además de los miembros de los representantes sindicales de la Coordinadora por las 40 horas, en el punto de prensa estuvo el subsecretario de la cartera de Gobierno, Giorgio Boccardo, quien ya se había reunido con las diputadas Karol Cariola y Daniela Serrano.
Jeanette Jara indicó que este es un proyecto sensible para la sociedad chilena y que está recogido en el programa de gobierno del Presidente Gabriel Boric, por lo que la decisión refrenda el compromiso asumido en campaña.
La ministra destacó que la medida tendrá un impacto en la calidad de vida de los trabajadores y de sus familias, así como para disponer de más tiempo libre.
“Estamos seguras que la reducción de la jornada a 40 horas es algo que nos va a permitir en calidad de vida, avanzar en un mejor vivir para nosotras, para nosotros, para nuestras familias y nuestro compromiso es fortalecer el trabajo decente en nuestro país”, señaló Jara, y agregó que, “en nuestras ciudades muchas veces las trabajadoras y el trabajador no solamente están las extensas jornadas laborales dentro de las empresas, sino que además tienen que sumarle a aquello los tiempos de traslado. Humanizar el trabajo es una tarea necesaria y si algo nos enseñó la pandemia y todos los ajustes que se tuvieron que hacer en el mundo laboral es que también hay otra forma de trabajo posible que inciden para que la vida de las personas sea en función de sus necesidades y no solamente en una oficina, en una fábrica”.
Por su parte, la diputada Karol Cariola, una de las principales impulsoras de la iniciativa, recordó el difícil trámite de la propuesta en la Cámara de Diputados y Diputadas, proyecto que ahora está detenido en el Senado desde hace dos años, y añadió que a pesar de todas las gestiones que realizaron en el Senado, no hubo interés por discutir el documento, a lo que se sumó la dilación permanente desde el gobierno que encabezaba Sebastián Piñera con Patricio Melero a la cabeza del ministerio.
Cariola indicó que, “no es justo que los trabajadores de nuestro país vivan para trabajar y eso ha sido lo que hemos manifestado permanentemente de por qué hemos seguido firmes con el compromiso con este proyecto de ley”.
Mientras, Nicole Cossio, dirigenta sindical de Banco BCI y de la Federación de Trabajadores de Call Center, señaló que existe una deuda histórica del Estado con los trabajadores quienes han debido enfrentar largas jornadas laborales para mantener a sus familias.
“Hemos sido permanentemente precarizados, abusados en algunos casos, entonces efectivamente las 40 horas son una necesidad para humanizar el trabajo, para tener un trabajo decente y vamos a seguir luchando por esto, porque el proyecto salga bien del Senado”, indicó la dirigenta.
Cossio agregó que “queremos que en nuestras casas, nuestras familias tengan un espacio para disfrutar la vida, además de trabajar y que no solo se ocupe el tiempo en trabajar, porque además tenemos comunas lejanas donde se deben sumar el tiempo de traslado muy extenso en algunos casos”.
Por su parte, el dirigente nacional de la Federación de Trabajadores de la CCU, Luis Nino Mundaca, explicó que, «Apuntamos a la calidad de vida del trabajador y su familia, queremos que nuestros hijos puedan disfrutar de sus padres. La soberanía del tiempo para tener una jornada decente respetando un máximo de 8 horas es fundamental, este concepto es para la revalorización de nuestro tiempo como trabajadores».




