Agrupaciones sociales iniciaron la campaña No te aproveches Salcobrand, luego de revelarse un sondeo de alrededor de un millar de empleadas y empledos de esa firma, donde un 70 por ciento de la fuerza de trabajo está compuesta por mujeres.
Más del 50 por ciento de los consultados reconoció estar obligado a vender productos que los consumidores no necesitan, y el 80 por ciento dijo sentirse incómodo con esa imposición empresarial. En el mismo sentido, casi un 60 por ciento de los trabajadores afirmaron sufrir o haber presenciado maltrato laboral, mientras que el 20 por ciento denunciaron presiones de la patronal para firmar nuevos contratos donde son dañados empleados y clientes, a través de «incentivos» inmorales y perversos para vender fármacos específicos y no otros, con el fin de cumplir con objetivos de venta.
Si los trabajadores no son capaces de vender medicamentos caros que nadie necesita, pueden dejar de percibir hasta más de la mitad del salario. La resistencia de los empleados a semejantes imposiciones aumenta a diario.
El 70 por ciento de los consultados manifestó sentirse mal por laborar en las farmacias Salcobrand y declararon que la empresa no los considera humanamente en absoluto.
Cuando los empleados se niegan a firmar los nuevos contratos con las cláusulas abusivas tanto para ellos, como para los consumidores, inmediatamente se transforman en objeto de persecución y vejaciones, como cambiarlos de sucursal a discreción, saturarlos de órdenes mediante el teléfono móvil, y situarlos en labores que vuelven imposible que alcancen las metas que les impone la empresa.
La dirigenta del Sindicato Nº 2 de Trabajadores de Salcobrand, Georina Carrasco, expresó que, «Alrededor del 70 por ciento de los trabajadores de Salcobrand son mujeres, que con estas prácticas están desistiendo de permanecer en la empresa. Actualmente más de 500 de ellas se encuentran con licencia médica y otro gran porcentaje está negociando su desvinculación», y añadió que, «cuando el Gobierno anuncia medidas para recuperar el empleo femenino, que ha retrocedido 10 años en pandemia, es lamentable que Salcobrand haga justo lo contrario; tal vez esta indolencia se deba a que aún en estos tiempos, no exista ninguna mujer en su directorio ni principales ejecutivos».
Los nuevos contratos se establecieron hace dos años, justo en los peores momentos de la pandemia de Covid 19. El Presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de Farmacias, Fenatrafar, y uno de los representanes de la Alianza de Trabajadores del Comercio, Atcomer, Mauricio Acevedo, indicó que, «Mientras la gente intenta sobrevivir al Coronavirus y la inflación, Salcobrand incrementó sus ganancias y comenzó a trazar líneas para cambiar el modelo de venta de medicamentos en Chile. Diseñó un sistema que, de manera perversa, obliga a sus trabajadores a cumplir metas de venta individuales y por sucursal. Las metas aumentan constantemente, presionando a los empleados a ofrecer al paciente-cliente productos de alto valor o que simplemente no necesita, para alcanzar los montos establecidos por la empresa y así complementar su sueldo base, equivalente al sueldo mínimo».
