La Confederación Sindical Internacional, CSI, informó este martes 28 de junio, que las violaciones de los derechos de las y los trabajadores alcanzaron escalas nunca antes registradas en la última década, y entre abril de 2021 y marzo de 2022 en todo el planeta. En América Latina, Colombia y Brasil serían los que están peor al respecto.
El Índice Global de los Derechos de la CSI evaluó que en 50 de los 148 países estudiados las y los trabajadores fueron sometidos a violencia física, mientras que el año pasado esta cifra fue de 45 naciones. Asimismo, fueron asesinados sindicalistas en 13 países: Colombia, Ecuador, Guatemala, Italia, India y Sudáfrica. Y se notificaron aprehensiones injustificadas de trabajadores en 69 países.
De acuerdo a la CSI, los diez peores países en derechos laborales en 2022 son Bangladesh, Bielorrusia, Brasil, Colombia, Egipto, Esuatini (ex Suazilandia), Filipinas, Guatemala, Myanmar (ex Camboya) y Turquía. En Latinoamérica engrosan la fila antilaboral Argentina, Ecuador, Guatemala y Honduras, donde se sufrieron violentos ataques contra dirigentes sindicales y trabajadores.
Colombia es el país donde peor se trata a trabajadores y sindicalistas. La CSI informó de ese país, 13 asesinatos en 2021-2022, seis intentos de asesinato, 99 amenazas de muerte y ocho sindicalistas detenidos de forma arbitraria.
En Brasil, los empleadores y autoridades violaron regularmente los derechos laborales colectivos básicos. De hecho, según el informe, en Brasil «todo el sistema de negociación colectiva se ha desmoronado, con una drástica disminución del 45% en el número de convenios colectivos concluidos».
Asimismo, la secretaria general de la CSI, Sharan Burrow, señaló que, «Los trabajadores y las trabajadoras están viviendo en primera línea las repercusiones de múltiples aspectos de las crisis: unos niveles históricos de desigualdad, la emergencia climática, la pérdida de vidas y de medios de subsistencia a raíz de la pandemia, y el impacto devastador de los conflictos».
La CSI informó cómo esta inestabilidad es explotada tanto por los gobiernos como por los empleadores que atacan los derechos de los trabajadores. En esa línea, corporaciones como las gigantes Coca-Cola en Hong Kong y Uruguay, H&M en Nueva Zelanda, Amazon en Polonia, Nestlé en Brasil y Hyundai en Corea del Sur, rankean en la violación de los derechos laborales.
El Informe
Esta novena edición del Índice (disponible en www.globalrightsindex.org) clasifica a 148 países en función del grado de respeto hacia los derechos de los trabajadores. Una revisión exhaustiva de los derechos de los trabajadores según la ley, que representa una base de datos única en su género. Los casos de derechos vulnerados y las clasificaciones nacionales pueden consultarse por país y región.
Se han observado los máximos registros en nueve años en varios aspectos:
- 113 países excluyen a trabajadores/as del derecho a formar o afiliarse a un sindicato, pasando de 106 en 2021 a 113. Se ha excluido a trabajadores/as de una representación en el lugar de trabajo en Afganistán, Burkina Faso, Myanmar, Siria y Túnez.
- En el 77% de los países han denegado a los trabajadores el derecho a establecer o afiliarse a un sindicato.
- Las autoridades en el 74% de los países han impedido el registro de sindicatos, frente al 59% el año anterior, y el Estado ha reprimido las actividades de sindicatos independientes en in Afganistán, Belarús, Egipto, Jordania, Hong Kong, Myanmar y Sudán.
- En 50 países trabajadores/as se vieron expuestos a violencia física, frente a 45 países en 2021, incluyendo un incremento del 35% al 43% entre los países de la región de Asia-Pacífico y del 12% al 26% en Europa.
- En el 87% de los países se ha vulnerado el derecho de huelga. Huelgas en Belarús, Egipto, Filipinas, India, Myanmar y Sudán fueron reprimidas violentamente o con el arresto de líderes sindicales.
- Cuatro de cada cinco países bloquearon la negociación colectiva. Este derecho está siendo erosionado tanto en el sector público como en el privado, en todas las regiones. En Túnez, no se puede emprender ninguna negociación con sindicatos sin la autorización expresa del Jefe del Gobierno.
La secretaria general de la CSI, Sharan Burrow, declaró que, “El mundo necesita un nuevo contrato social para empezar a reparar todo este daño. Fundamentalmente, esto situaría nuevamente a la gente trabajadora en el centro de la economía.
La gente trabajadora es la primera que sufre las consecuencias de guerras, Gobiernos autoritarios, empleadores explotadores e inacción respecto al clima. Sus intereses deberían ser prioritarios en las opciones para hacer frente a esas crisis, y han de tener voz en la toma de decisiones, a través de sus sindicatos.
Donde haya un poder monopólico abusivo o se produzcan violaciones de los derechos humanos y laborales, o una lucha por la paz y la democracia, los sindicatos de trabajadores estarán ahí para reclamar justicia, derechos y representación. Y sin sindicatos no habrá una transición justa para afrontar el cambio climático y los cambios tecnológicos.
El Índice 2022 aporta más pruebas que vienen a demostrar que no se puede mantener el statu quo. El modelo económico ha venido promoviendo una carrera hacia el fondo, menospreciando totalmente los derechos humanos y las normas ambientales. Los nueve años de datos recopilados en el Índice muestran que esta tendencia está propagándose.
Trabajadores y consumidores reclaman algo mejor. Reclaman empleo, salarios, derechos, protección social, igualdad e inclusión. Reclaman un nuevo contrato social con el que se pueda empezar a recobrar la confianza y reconstruir vidas».
